domingo, 28 de septiembre de 2008

29- NUESTRO PEQUEÑO EMPERADOR




Para las nueve de la mañana todos estábamos sentados en el autobús para no llegar tarde a la ceremonia de inauguración de la temporada de compras en una nueva zona peatonal. ¡Sorpresa!: éramos protagonistas; formábamos parte del grupo de autoridades e invitados especiales del evento junto con el director del Dpto. de Turismo y el director de la Cámara de Comercio de Beijing. Muchos reporteros gráficos y varias cadenas de televisión no dejaban de grabar y hacer fotos a las 17 familias de europeos con niños chinos. Nos hemos reído mucho, nunca nos habían hecho tantas fotos. Dos personas del grupo (curioso: los dos rubios) han sido invitados a representar al Instituto de la Mujer Chino y han tenido que subir al estrado para ser agasajados con unos obsequios. ¡No hay como los chinos!

La zona peatonal inaugurada, muy bonita, ha sido diseñada por un conocido arquitecto chino. Como era solamente la inauguración las tiendas todavía no estaban ni puestas, algunas estaban todavía en obras. Suponemos que una vez en marcha será un lugar muy agradable para pasear y fundir la visa.

De allí al Parque Beihai. Nada más entrar hay un enorme estanque con flores de loto, y aunque ya estamos fuera de temporada, hemos podido ver tres o cuatro flores de loto. El parque es un enorme espacio con puentes, un enorme lago y palacetes típicos chinos repartidos por la colina.

El Parque Beihai (Lago o Mar del Norte), también conocido como el Palacio de Invierno. Ocupa un área de 70 hectáreas, incluyendo un espectacular lago en el centro que da nombre al parque. El lago, que recibe también el nombre de TaiYe, esta rodeado de jardines, pabellones y pagodas... Es el jardín imperial más antiguo del mundo y es que tiene más de 800 años.

El Parque Beihai esta compuesto por TuanCheng (ciudad circular), la isla JiongHua (en el centro del lago, preciosa), y dos grandes zonas ajardinadas. Es un jardín imperial de las dinastías Liao, Jin, Yuan, Ming y Qing.

En medio del parque hay una pequeña isla, y sobre ella la famosa y esbelta Pagoda Blanca de 36 metros de altura costruida en 1651 para conmemorar la vista del quinto Dalai Lama a Beijing.

La Pared de los Nueve Dragones -una obra maestra de la dinastía Ming del siglo XVIII- fue construida en 1756 con ladrillos y tejas esmaltados, de 5 metros de altura, 23 de longitud y 2 de espesor. A ambos lados de la pared se ven nueve dragones encorvados con diversas posturas expresivas que están jugando con las perlas del mar.


En un momento dado nos hemos parado, con los catalanes del grupo, delante de un chiringuito para “reponer” nuestras fuerzas. En frente, había unas tiendas y hemos entrado para curiosear. Mientras buscábamos algunos juguetes para entretener a los peques durante el viaje de mañana, las dependientas se han llevado a Xiao Hu y lo han vestido con un traje típico del Emperador. Como podéis ver en la foto estaba totalmente “Pequeño Emperador”. Todo formaba parte del negocio porque, sin nosotros saberlo, había en otra parte de la tienda un trono para fotografiar al niño. Hemos caído en la tentación y ya tenemos a Xiao Hu sentado en el trono…

Mientras reponíamos fuerzas hablando con los catalanes, uno de ellos, muy majico, me ha dicho que Xiao Hu con Pol (otro peque del grupo) eran los más guapos. Os podéis imaginad… para mí es evidente la “guapura” de Xiao Hu, pero que encima te lo reconozcan públicamente…

Amigos, os voy a dejar porque ha llegado el momento de hacer las maletas. Mientras yo “estoy” con vosotros, Mikel, está abriendo todas las maletas por la habitación y agrupando la ropa en montones… ¡Qué ilusión!

Adiós, ¡hasta mañana!

2 comentarios:

Fam.Pereira-Ugalde dijo...

Kaixo famili:
Ez genuen ezpero gure artean, "errege arteko" norbait izatea, baina ala ere ongi etorri izan dezala.
Orain egun gogorra, eta azpergarria gelditzen zaizue, baina, berehala etxean ikusiko zarete.
Muxu andiak

Silvia y Mario dijo...

¡Pero qué guapo está el pequeño emperador! ¡Vaya sorpresa! Todo guapetón sentado en el trono.

Que tengáis buen viaje, familia